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lunes, 7 de febrero de 2011

ENCUENTRO CON EL OBISPO. LAS HERMANDADES SON PARTE CUALIFICADA DE LA IGLESIA Y DE LA DIÓCESIS

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, hizo el pasado sábado su habitual encuentro con los hermanos mayores y consiliarios de las Hermandades y Cofradías, que se celebró en la Casa San Pablo de Cursillos de Cristiandad.
En principio se dieron a conocer los detalles de la Misión Joven, que se celebrará en Córdoba el próximo 19 de febrero, y que tendrá como acontecimiento más destacado la procesión de la Inmaculada Concepción, titular de la hermandad del Santo Sepulcro, que irá hasta la Catedral sobre un paso, acompañada por el rezo del rosario de los jóvenes y volverá después a la iglesia parroquial de la Compañía acompañada por la banda de música María Santísima de la Esperanza. La jornada comenzará a las 10 horas en la Catedral cordobesa. Desde aquí animamos a todos los jóvenes de nuestra Hermandad para que asistan a este encuentro de preparación para la gran cita de agosto con el Papa.
Monseñor Fernández,comenzó diciendo que las Hermandades tenemos un papel histórico en este año para los jóvenes, un año que será único en la vida, recordó la frase de Juan Pablo II: "Los jóvenes tienen que ser evangelizadores de los propios jóvenes". Nuestro obispo nos definió como parte cualificada de la Iglesia y de la propia Diócesis, invitándonos al Curso Cofrade que se va a impartir en Lucena y planteándose un nuevo objetivo, que una persona de la Junta de Gobierno como mínimo haga este curso.
Por último el Obispo agradeció el trabajo de todo un año de los cofrades, ya que a todas luces la Hermandades no trabajan sólo en la Procesión. Hay que sentirse orgullosos de ser cofrades y miembros de cada una de nuestras Hermandades y la Cofradía tienen el título de honor de pertenencia y servicio  a la Iglesia, así concluía Monseñor Fernández en la cita con las Hermandades cordobesas.

domingo, 30 de enero de 2011

EL GRUPO DE TEATRO "LA COLUMNA" CUELGA EL NO HAY BILLETES PARA AYUDAR A LA ERMITA DE BELÉN

 El grupo de Teatro "La Columna" de nuevo se subió a las tablas del Teatro Garnelo de Montilla, esta vez para poner en escena la obra del genial Miguel Mihura "El caso de la mujer asesinadita", en las dos funciones celebradas los días 22 y 23 de enero se colgó en taquilla el rótulo de "No hay billetes".
La obra en tres actos es una comedia de enredo con sueños, espíritus y algún indio que se cuela en escena, donde una mujer de mediana edad tiene un sueño rarísimo que después se va cumpliendo. Enredo y diversión durante dos horas que nos dejaron este grupo de hermanos de nuestra Hermandad.
La función del domingo en la tarde se realizó a beneficio de la Hermandad de Ntra. Sra. de Belén, para sufragar en parte las obras de la techumbre de esta emblemática Ermita montillana, una Hermandad con las que nos unen muchos lazos, además de pertenecer a la Parroquia de Santiago Apóstol al igual que nuestra Cofradía. Nos gratificó ver el teatro lleno para esta acción social, al igual que en la función del sábado, ya que ambas representaciones se realizaron con todo el aforo completo.
El cuidado decorado, la puesta en escena, con nevada incluida y otros efectos de luz y sonido y sobre todo la labor de todos los que han trabajado en esta obra hicieron pasar un rato agradable al público. Todo el grupo dirigido por Mª. Jesús Marín Burrueco, salieron al escenario para saludar al público, agrediéndole con aplausos su asistencia y colaboración, nadie quedó tras las bambalinas, tramoyistas, maquilladoras, apuntadoras, peluqueras, efectos, vestuario, etc...
Así que hay que hablar de un nuevo éxito para este joven grupo de teatro, que apuesta por las cosas bien hechas y avanzar poco a poco pero con paso firme. Por el momento no hay nuevas fechas para otras representaciones, ya que algunas personas a las puertas del Teatro Garnelo demandaron una nueva representación ya que no pudieron adquirir sus entradas por haberse agotado.

lunes, 3 de enero de 2011

LA VIRGEN DE LA ROSA SALIÓ DE LA GUBIA DE DUQUE CORNEJO

Foto: Antonio Repiso
Pedro Duque y Cornejo Nació en Sevilla en 1677, es bautizado el 15 de agosto de 1678. Nieto de Pedro Roldán y sobrino de Luisa Roldán. Trabaja en Sevilla, Granada y Madrid. Es nombrado Estatuario de Cámara, pero no logra el cargo de Escultor de Cámara del rey. Su arte, partiendo de la tradición de los grandes maestros, se desarrolla en ambiciones de un barroquismo desbordante, donde tanto los contornos, como sus ademanes violentos se expresan con una técnica profundamente influenciada por Bernini. Su modelado es sinuoso y entrecortado. Sus figuras entran más en el espacio ilusorio de lo pictórico, que en la serenidad vertical de lo escultórico. Sus esculturas se ambientan en los marcos ilusorios de sus retablos, donde los fondos de perspectiva, el juego de planos y espacios, armonizan fielmente con su plástica en movimiento. A su visión escultórica se une una rica y brillante policromía, en la mayoría de los casos de abundancia de oros y brillos.
Foto: Antonio Repiso
Según el historiador montillano y Hno. Mayor del Cristo de Zacatecas, Antonio Luis Jiménez Barranco, el reciente hallazgo de un documento inédito ha confirmado la autoría de la imagen de Nuestra Señora de la Rosa de Montilla (Córdoba), obra ejecutada por el artífice hispalense Pedro Duque Cornejo entre los años 1719 y 1720.
Se trata de una escultura de bulto redondo de tamaño natural, tallada, estofada y policromada por el artista, que recibió el encargo en Sevilla del presbítero montillano Esteban Gabriel de los Santos y Olivares, que residía en la capital andaluza, donde ejerció su ministerio de Protonotario Apostólico. El citado documento detalla que la imagen fue enviada desde Sevilla y que “se trajo encajonada y remitida por Cornejo su Artífice en derechura al dicho Don Esteban”, siendo bendecida y colocada en su altar el 23 de Diciembre de aquel año.
Foto: Antonio Repiso
La efigie fue destinada a ser la titular de una Cofradía del Santo Rosario que se fundó en la Ermita de San Antonio de Padua (en la actualidad secularizada), de la cual el Licenciado Santos y Olivares era su capellán y patrono.
Ante el fervor devocional despertado por la nueva imagen de la Virgen de la Rosa, entre los años 1758 y 1763 la cofradía construye un nuevo templo de mayores dimensiones en el centro de la ciudad, donde en la actualidad tiene su sede canónica y recibe culto su titular mariana, que ocupa la hornacina central de su retablo mayor.
La imagen preside el retablo de nuestra sede, la Ermita de la Rosa y además una pintura de esta virgen está en el gloria del palio de la Virgen de la Esperanza. Nuestra Hermandad se siente tan arraigada a la Rosa que en mástil del bacalao, una rosa abraza a la Cruz.